Los ejes del nuevo Centro de Regulación y Consumo de la U. Autónoma de Chile

Ser el punto de encuentro entre los distintos actores relacionados con ese sector, es uno de los propósitos centrales del Centro de Regulación y Consumo que la Universidad Autónoma de Chile lanzó oficialmente en Santiago.

 

El organismo, adscrito al Instituto de Investigación en Derecho, es una instancia de discusión y colaboración entre la academia y consumidores, asociaciones y empresas públicas y privadas, “para generar aportes concretos en el ámbito del Derecho Regulatorio y la protección del consumidor en general”, explicó su director, Dr. Sebastián Bozzo.

 

Para potenciar esas líneas trabajo, sus docentes investigadores llevan a cabo importantes estudios científicos en la materia, tanto a nivel local como internacional, cuyos resultados, conclusiones y alcances serán dados a conocer a través de publicaciones propias en formato electrónico.

 

Por otro lado, el Centro de Regulación y Consumo estará disponible para atender solicitudes “de organizaciones e instituciones públicas y privadas que requieran de apoyo especializado en la resolución de controversias o de análisis legislativo”, precisó.

 

En paralelo, convocó a estudiantes de pregrado a participar del programa Jóvenes Investigadores, con una manera de acercarlos al trabajo científico.

 

Según el Dr. Bozzo, otro de los ejes centrales es la formación continua a través de diplomados y otros programas de especialización, “que incorporen competencias propias de un investigador, por ejemplo a través del análisis de sentencias y la búsqueda de soluciones a problemas concretos”.

 

En la ceremonia de lanzamiento, realizada en el campus Providencia, la investigadora del Centro de Estudios de Consumo de la Universidad de Castilla-La Mancha (España), Dra. Ana Isabel Mendoza, destacó la necesidad fortalecer los mecanismos de resolución de conflictos de consumo.

 

“No siempre es eficaz recurrir a procedimientos judiciales, pues podría acabar siendo mayor el costo del proceso que de la compensación. Por eso, se debe dotar a los consumidores de herramientas eficaces, eficientes y sobre todo sostenibles, para resolver sus problemas”, expuso.

 

Por lo mismo, destacó que el Derecho de Consumo debe consolidarse como una disciplina científica, pues a través de la doctrina se influye en las decisiones judiciales y las modificaciones normativas, “con rigurosidad y objetividad para no generar consecuencias perversas”.

 

En la actividad estuvieron presentes, además, el Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Chile, Dr. José Francisco García, y el director del Instituto de Investigación en Derecho, Dr. Patricio Masbernat.

 

Junto a ellos, participaron como expositores las directoras de la Academia de Derecho de Consumo de la Universidad Diego Portales, Dra. Francisca Barrientos, y del Departamento de Derecho Privado de la Universidad Bernardo O’Higgins, Dra. Erika Isler.